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CONFIANZA

La confianza en tu pareja no monógama cunado tú decides practicar la monogamia se construye de a poquitos. Se construye entre dos, con lo bueno y con lo malo, y con lo bueno otra vez. No hay forma de terminar de construirla porque no es una estatua, ni una figura, ni algo que haya que construir para observar. A mi modo de ver, la confianza es el puente que se va tendiendo por el camino. Las tablas se van poniendo sobre la marcha. No es hacerlo bien siempre, sino saber que aunque alguien se equivoque, no lo hizo de mala fe. Es saber que aunque haya algo en ti, que a veces te imposibilite sentirte querida, lo eres. Y con el sentido común lo sabes y lo notas. Confianza es entender de buena gana que hay problemas y siempre los va a haber, pero eso no significa que no se puedan solucionar.
Confianza es saber que le importas a alguien, alguien que decide involucrarse contigo de forma libre y voluntaria. Confianza es creer que eres capaz, que estás bien y estás seguro dónde estás y con quién estás, con lo que estás haciendo.



Desde mi punto de vista la confianza es algo que se construye internamente desde que tenemos conciencia de ser vulnerables dentro de una relación del tipo que sea. Así es, todos somos vulnerables, aunque en el ámbito de las relaciones afectivo-sexuales eso no debe ser confundido con que seamos dependientes. En todos los ámbitos de nuestra vida, a todos los niveles, en distintos grados, somos vulnerables. A veces para cosas más importantes y a veces para cosas de nula importancia, pero la vulnerabilidad es algo que existe en cualquier tipo de relación humana en mayor o menor grado. Cada uno maneja su vulnerabilidad como puede o le han enseñado.  A unos se les da mejor la vulnerabilidad o incertidumbre con la que tienen que lidiar en el ambiente laboral, a otros se les dan mejor las relaciones, a otros se les da muy bien la familia, a otros la vida social. En fin que hay cosas en nosotros que se nos dan peor y cosas que se nos dan mejor.

Por regla general, cuando ya has vivido en un ámbito determinado una experiencia que requiere de una confianza excepcional, cuando vuelva a surgir una vulnerabilidad en ese ámbito se manejará de manera más confiada si la resolución a la primera dificultad fue buena. Por le contrario, si no fue buena, por regla general, también, lo que peor se le da a la gente es reconocer que no es que el problema sea irresoluble, es que no se ha dado con la solución y por lo tanto hay que seguir buscándola. No importa cuál sea el ámbito, el error es no ver que en  nuestra creencia de desconfianza estamos equivocados. Eso me pasa a mi.

Por otro lado, cada uno de nosotros necesita recibir más confianza en las situaciones en las que nos sintamos más vulnerables. Todos tenemos un talón de Alquiles.

También la confianza es algo que debe existir en uno mismo y surgir en las relaciones con los demás en la medida en que la relación va creciendo y hasta dónde crezca. Dependiendo de la situación esa confianza suele ser más compleja o mas sencilla. De la misma forma, en función de la persona que seamos nosotros, de la o las que tengamos enfrente en cada momento determinado y de la situación o tipo de relación para la que se requiera esa confianza, variará la complejidad para lograrla.




Para poder estar en esta relación "a tres" me ha sido imprescindible conocerme y saber dónde están mis miedos y de dónde vienen. Aunque sigan estando ahí, que lo están y creo que no se van a ir en mucho tiempo, la sensación de entender qué es lo que te está pasando es una sensación de control que, aunque no es real, por lo menos te abre paso entre la tinieblas, eres capaz de entender que lo que te pasa tiene un motivo y además tiene un arreglo. Ahora sólo hay que buscarlo.

La parte buena de que el problema sea tuyo y no de los demás es que tú puedes hacerte cargo de él y solucionarlo. Esa es la ventaja con la que juego. 

La relación ha sido dura desde el principio pero cuando tomas la decisión de continuar y aún así lo pasas mal, pero aún así quieres continuar y lo sigues pasando mal... llega un momento en el que aceptas que el problema no está en el otro, sino en ti que quieres continuar aún pasándolo mal. El otro es como es; y ya te lo dijo. Pero quieres continuar. 

No te queda más remedio que confiar y confiar a lo grande porque desde mi posición monógama no es que tenga que confiar en que voy a ser su vínculo exclusivo, que eso ya me cuesta, sino que no voy a ser su vínculo exclusivo y que no pasa nada.

Y lo acepto y lo quiero porque, la persona que me encuentro enfrente se está ganando mi confianza, con independencia que eso signifique ir a contracorriente de principios que yo creía  inamovibles.

Tal es la fuerza de la confianza cuando se esfuerzan las partes en construirla.





                                                                                                                                                                                                                                                                                                       Foto

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